La historia de Celler Pascona es, al mismo tiempo, la historia de una familia. Una historia que tiene todos los ingredientes para ser el argumento de una novela, con la Guerra Civil por medio, familiares caídos en la batalla, tierras perdidas y de nuevo recuperadas, etc. Y entre todos estos ingredientes, la vida de Assumpta, una niña de 7 años que, con una madre enferma, quedaba al cargo de Mari Pau y Guadalupe, conocidas como las Pascones.
Ellas le dieron un futuro hasta que murieron y le dejaron en herencia la finca familiar de Fontanals, conocida ya como la Finca de las Pascones. El marido de Assumpta se encargó entonces del proyecto vitícola en la finca, hasta que su hijo Toni cogía las riendas del proyecto, creando el actual Celler Pascona, del cual es el alma.
Con sus vinos ha querido rendir homenaje a la familia. Vinos elaborados fundamentalmente con variedades autóctonas, como son la garnacha y la cariñena, y entre los que podemos encontrar La Mare, Lo Pare, La Germana o Lo Petitó.

Propuestas enoturísticas
En Celler Pascona son especialistas en organizar visitas enoturísticas. Hace años que sus Walking Pascona triunfan entre aquellos que disfrutan con el turismo entre viñedos. Una visita que, además de abriros las puertas de la bodega, os permitirá recorrer la finca y probar los vinos entre las viñas de las cuales nacen.
Organizan visitas los fines de semana y los lunes, y en todas las épocas del año. Con una duración de casi 3 horas, podréis decidir si hacéis la visita en familia, con amigos, con compañeros de trabajo… hasta un máximo de 25 personas. Eso sí, siempre con reserva previa.
Entre las demás actividades que organiza la bodega, encontraréis también el enotrekking, que consiste en dar una vuelta circular a la finca, con cata de vinos entre viñas.
Si os animáis a visitarlos, os recordamos que encontraréis toda la información para planificar vuestra visita en nuestra guía de enoturismo.



